En el sector occidental del Parque do Xurés, en los montes alomados que forman el extremo meridional de la Sierra de Leboreiro, vamos al encuentro de la Casa da Moura, un enterramiento megalÃtico en un emplazamiento con panorámicas ecepcionales.
 El punto de partida es el pueblo de Queguas, en el que aún se pueden ver hórreos, cuadras y pajares antiguos, algunos techados con cubiertas de paja de centeno. De los varios caminos que salen de la parte alta del poblado, elegimos una corredoira empedrada, que asciende entre prados y robles hacia las brañas de Queguas.
Poco después de pasar bajo un inmenso castaño, alcanzamos las antiguas cuadras de Os CarrÃns.
Poco más adelante. desechamos una pista que se desvÃa a nuestra izquierda para continuar, por un tramo de pendiente mucho más llevadera, atravesando un robledal en el que se abren algunos pastos.
Tras una corta subida aparecemos de pronto entre los corrales de las Cortes da Carballeira; es un sitio encantador especialmente la pradera donde se sitúa la ermita de Nuestra Señora de la Ascensión, escoltada por un roble de gran envergadura, escenario de una tradidonal romerÃa que se celebra en el mes de julìo.
Desde las Cortes prosiguen dos caminos; el que sale hacia la izquierda está señalizado con postes de madera para indicar el itinerario hacia la Casa da Moura. Debemos empezar por subir hasta la cruz de granito que domina el conjunto de cuadras.
El dolmen dela Casa da Moura queda camuflado en el fondo de una suave vaguada.
Desde allÃ, la senda atraviesa un alto piornal para salir a un descampado de matorral bajo y helechos, resultado de las quemas periódicas que efectúan los pastores. Frente a nosotros se recortan dos colinas, dirigiéndose la senda marcada a la de la izquierda, desde cuya cima se dominan grandiosas panorámicas a todo nuestro alrededor.
El dolmen dela Casa da Moura queda un poco más adelante, camuflado en el fondo de una suave vaguada. Aunque al aproximamos parece pequeño, hay que situarse a su lado para apreciar el verdadero tamaño de las descomunales losas de granito que forman su estructura y que un dÃa estuvieron enterradas en las entrañas de un túmulo.
El regreso lo efectuaremos siguiendo la cresta de la sierra, en suave descenso por zonas de monte bajo en las que es frecuente encontrar caballos garranos y vacas cachenas, hasta encontrar un camino bien marcado que nos lleva de vuelta a la corredoira empedrada del principio, muy cerca del enclave de 0s CarrÃns.
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• Datos principales
- Distancia: 6,5 Km (Circular) - Duración: 3 horas - Dificultad: Media
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